Vía del Buda

Vía del Buda2016-12-18T15:09:16+00:00

Si comprendéis que zazen es la gran puerta de la Ley, seréis semejantes al dragón cuando entra al agua o al tigre cuando penetra en la profunda selva.

Maestro Dogen (siglo XIII)

La práctica de zazen es el secreto del zen.

Esta práctica no tiene meta ni espíritu de provecho. Consiste solo en la concentración sobre la postura y sobre la respiración, dejando pasar los pensamientos que nos agitan sin apegarnos a ellos ni rechazarlos, como si fueran nubes en el cielo.

Dojo: tambor

Si alguien pregunta qué es el zen verdadero,
de nada sirve abrir la boca para explicar.
Detalla todos los aspectos de la postura de zazen.
El viento de primavera soplará y abrirá la maravillosa flor del ciruelo.

Daichi Sokei (1290-1366)

Para practicar zazen, nos sentamos en medio del zafu (cojín redondo y firme), se bascula ligeramente la pelvis hacia delante, presionando el suelo con las rodillas. La postura justa de la pelvis permite que la columna vertebral se estire hacia el cielo sin crispación y que la cabeza, con la barbilla recogida, se coloque en la prolongación natural de la columna. Los hombros, la caja torácica y el vientre están relajados, lo que favorece la respiración libre y profunda. Los ojos permanecen entreabiertos. La mirada colocada a 45 grados delante de uno mismo, sin fijar la mirada en nada. Los dedos de la mano izquierda están situados sobre los dedos de la mano derecha, las palmas hacia arriba. El canto de las manos ejerce una ligera presión en el bajo vientre. Los pulgares, en el mismo plano que los índices, mantienen uno contra otro un contacto firme y ligero al mismo tiempo, y la línea horizontal que forman no es ni valle ni montaña.

Es difícil observar la propia postura y muy fácil hacerse ilusiones sobre la propia práctica, por eso conviene practicar zazen en un dojo con otras personas.

Kinhin es zazen en movimiento, un andar concentrado en cada paso al ritmo de la propia respiración.

Se empieza kinhin dando un paso muy corto con la pierna derecha. Durante la espiración se lleva todo el peso del cuerpo sobre la pierna de delante que está bien estirada. Ejerciendo una particular presión con la raíz del dedo gordo, como si quisiéramos dejar nuestra huella en el suelo. La pierna de detrás está relajada, con el talón en el suelo. Con la nueva inspiración, se da un paso muy corto con la pierna de detrás y se transfiere todo el peso del cuerpo a la pierna que queda ahora adelante, sin girar los hombros. La cabeza, los ojos, los hombros y la columna vertebral están en la misma postura que durante zazen. La mano derecha rodea la mano izquierda, esta con el pulgar encerrado en los otros dedos. La raíz del pulgar de la mano izquierda apoyada en el plexo solar. Los antebrazos están paralelos al suelo. Durante la espiración las manos ejercen una ligera presión una contra otra y ambas contra el plexo solar.

Durante kinhin, eres como el tigre cuando entra en la selva o como el dragón cuando entra en el mar

Nuestra respiración es la de todo el universo. Nuestra inspiración es la de todo el universo. En cada instante hacemos realidad la gran obra ilimitada. Mantener esta disposición es hacer que desaparezca la desgracia y engendrar la felicidad absoluta.

Kodo Sawaki (1880-1965)

Durante zazen nos concentramos en los puntos importantes de la postura y en el armonioso vaivén de la respiración. La espiración es larga y profunda. Los maestros la comparan a menudo con el mugido de una vaca. La inspiración, más corta, se hace naturalmente.

La concentración en la respiración es la vía real de la concentración en el instante presente.

Cuando el espíritu no se detiene en nada, surge el verdadero espíritu.

Sutra del Diamante

Durante zazen surgen pensamientos, emociones, fantasías. La actitud justa de la mente es no alimentarlos ni rechazarlos. Déjalos pasar como las nubes en el cielo.

La conciencia hishiryo aparece entonces más allá del pensamiento y del no-pensamiento. Manifiesta nuestra naturaleza de buda. Es lo que el maestro Deshimaru llamaba: volver a las condiciones normales del cuerpo y de la mente.