Samu

Samu2016-12-18T15:11:22+00:00

Samu es entregarse al trabajo con la concentración y la tranquilidad de espíritu que caracterizan zazen y las ceremonias en el dojo.

En el zen Soto el samu forma parte de la práctica. Es una estupenda oportunidad de practicar la Vía en la acción. En la vida del templo como en la de los dojos, la práctica de zazen se alterna con el samu que permite mantener el lugar y el buen funcionamiento de la vida en comunidad. El samu consiste en poner nuestros esfuerzos al servicio de la comunidad, generosamente, sin intención de provecho personal.

Seikyuji se ha creado gracias a la energía y la generosidad del samu de varias generaciones de personas dedicadas a la práctica. Fuera del dojo, todas las actividades del templo son samu: la preparación y el servicio de las comidas, la limpieza, el acondicionamiento de los espacios exteriores, el mantenimiento, la organización de las estancias, la contabilidad, la promoción de las actividades…

Todos los maestros de la transmisión y en particular el maestro Hyakujo (720-814) han insistido sobre la importancia del samu. Hyakujo, incluso a avanzada edad, tenía por costumbre participar en el trabajo cotidiano en el campo con sus discípulos. Un día sus discípulos le escondieron las herramientas, pues pensaban que su maestro debía cuidarse. Hyakujo declaró: «Un día sin trabajar, un día sin comer», y dejó de comer hasta que sus discípulos le devolvieron las herramientas.